El lugar de los gastrónomos del mar. | conócenos | Llámanos 685 118 916 | Inicio de sesión | Cesta (0)

Crecimiento de los crustáceos

Mucha gente se sorprende cuando descubre que los crustáceos no tienen un crecimiento continuo, sino que crecen “a saltos” periódicos. Por eso hemos querido explicar con más detalle este precioso fenómeno.

 Crecimiento crustáceos

Los crustáceos pertencenen al filo de los artrópodos, los cuales se caracterizan, entre otras cosas, por su exoesqueleto, un duro caparazón que le protege de posibles ataques. Pero, al mismo tiempo, le impide el crecimiento continuo, por lo que para crecer tiene que desprenderse de él, fenómeno llamado muda. Este proceso está regulado hormonalmente y la frecuencia de este proceso, va disminuyendo con la edad del animal.

El crustáceo cuando inicia su muda, comienza con movimientos bruscos de los apéndices, con lo que consigue abrir el caparazón en la unión del cefalotórax (o rostro y tórax como se indican en la siguiente imagen) con el abdomen, y por esta abertura el animal va saliendo lentamente. Posteriormente, continuando con los movimientos, se desprende del caparazón correspondiente a las patas y, por último, del de las piezas bucales.

Crustáceo Sal y Laurel

En este alucinante vídeo, se puede ver cómo un bogavante se desprende paso a paso de su caparazón.

Una vez liberado de su pequeño caparazón, se embebe en agua que almacena en sus tejidos, aumentando así de volumen y de talla. En este momento, es cuando el animal “pega el estirón”.

Aunque cuando se desprende de su antiguo caparazón ya tiene una finísima capa del nuevo, debe endurecerlo con aportes sucesivos de carbonato cálcico (compuesto fuertemente vinculado a los efectos de la acidificación de los océanos), adaptándolo a su nuevo tamaño. Paulatinamente, el agua de los tejidos va siendo sustituida por la propia carne.

Durante este periodo los crustáceos son especialmente vulnerables, por lo que se retiran a lugares recogidos para realizarla y evitar posibles ataques de depredadores. Por esta razón, es muy difícil lograr verlo en directo. Si lo consigues, ¡serás un afortunado!

Bibliografía:
- De Aguirre, M.P. Guía del mariscador. Plan marisquero de Galicia. 1973. Pág. 92-93.
- Axena (blog). Ciclo de muda de crustáceos.

0 comentarios

Dejar un comentario